Historia de San Benito

Hablar de San Benito, es hablar de un hombre prodigioso, maravilloso, y milagroso, desde muy joven tenía esa sed de aprender, de leer, y estudiar era para él era una obsesión los libros, estudio filosofía y religión, ya que los temas religiosos era una de sus lecturas de mayor preferencia.

De familia muy pudiente, con excelentes contactos políticos en Nursia, región de Italia, donde también nació en el año 480. Tuvo una hermana gemela, Escolástica, quien también fue beatificada, sus padres se preocuparon por darle una buena educación, siendo muy joven estudio la forma de cómo comunicarse de manera sencilla y llana a la gente, darse a entender con palabras coloquiales, sencillas, enseñarles la religión y la espiritualidad, se da cuenta que él debe servirle al Señor y descubre que para hacerlo debe salir de Roma.

En este periodo se dedica a una vida religiosa consagrada a Dios busca la purificación del espirito y la abstinencia de los placeres materiales y carnales, puesto que el vio el comportamiento de la sociedad de Roma, el grado de degradación moral dedicados al placer y a los más bajos instintos del ser humano, comportamiento este, contrario a su formación a su forma de ser.

Su nivel de elevación espiritual lo condujo a estar retirado y alejado del mundo exterior, tomando una decisión de alejarse mas de esa turbulencia y se fue a vivir en el monte Subiaco en una cueva, llevando una vida silvestre, como un ermitaño, dedicándose a la agricultura para sobrevivir.

Después de un periodo largo aproximadamente tres años, unos monjes que le visitaban con cierta frecuencia para consultarle la parte filosóficas le plantean y lo convencieron que se fuera a vivir con ellos, estos eran los monjes de vico varo, lo nombraron como el jefe, el guía, duro muy poco con ellos, ya que San Benito le exigía extrema disciplina al punto que algunos inconformes con el trataron de envenenarlo y él se retiró de ese sitio.

Al retirarse algunos monjes lo acompañaron, y fue cuando fundo su primer monasterio en unas montañas que llevan por nombre Cassino en el año 529, mejor ubicado con mayor facilidad para llegar desde Roma y Capua.. Su reputación trascendió y muchas personas tanto laicos como autoridades de la iglesia le visitaban para conversar con él, su nivel de conocimiento, su entrega a Dios, los milagros hechos fue punto de referencia para que fuera consultado y visitado.

Fue ahí en el convento cuando empezó a escribir las “reglas de San Benito”, es donde describe la forma de vida y disciplina que tienen que llevar, inspirado es Cristo, la entrega y virtudes que deben tener para transitar un camino de humildad, de oración, de trabajo, de amor al prójimo, de honradez y obediencia.

Se cuenta que en una ocasión lo quisieron envenenar unos monjes que no estaban de acuerdo con él, con la disciplina, la metodología, la forma que San Benito exigía, le dieron una copa de vino que estaba envenenado, hizo que del fondo saliera una culebra, las personas presentes se asustaron y salieron corriendo. En otra oportunidad hizo que un cuervo hablara, traía un pedazo de pan en su pico envenenado.

San Benito es patrono de los agricultores, muchas personas le piden para que la tierra sea más fértil, y las cosechas sean buenas, otras, le piden para que los ciclos de invierno no sean tan fuertes de manera que no se pierda la cosecha. Es también patrono de los exorcistas.

Una oración a San Benito es muy fuerte y poderosa, las personas suelen invocarlo para hacerle peticiones sobre la salud, el amor, alejar y proteger de malas vibras.